Este post no tiene mucho que ver con la electrotecnia pero creo que merece la pena su publicación… Nos fuimos a montar unos generadores en la sierra para prestar servicio eléctrico mientras la compañía reparaba unas líneas y transformadores, cuando de regreso a casa (hay que volver por una carretera distinta a la de ida) nos encontramos con la carretera cortada: ¡y de qué manera!…

Antes de dar la vuelta y buscar una alternativa (ya me conocéis) me bajo para ver porqué está cortada. Por las marcas en el suelo, parece que hay vehículos que se saltan los obstáculos. ¿Qué hay ahí delante? Parece que se ha hundido el asfalto… Se ha hundido el terreno y se ha llevado por delante la carretera, la acera, y ¡una casa!

Qué espectacular es ver algo así. Es tan bestia, que no te lo crees. Si os fijáis, la parte negra de la planta baja se encontraba enterrada, pegada a la acera. El último temporal la arrastró como unos 15 metros hacia el barranco.

En el hundimiento de la carretera todo tipo de servicios: alcantarillado, electricidad, alumbrado, agua, etc…

La casa, como construcción, se nota que está bien hecha: sigue en pie entera. El problema es el sitio donde la construyeron… :-) Todos los cristales de todas las ventanas han rebentado: es el elemento de la construcción que claramente presenta el índice más bajo de flexibilidad. El resto ha aguantado realmente bien (para lo que tuvo que ser que se moviera la mole ésta barranco abajo). Es curioso como la estructura de la vivienda se ha retorcido. Quizá en las siguientes fotos podáis apreciar el efecto: sobre todo se ve en el tejado y azoteas.

Con lo duro que es el asfalto, se ha movido como si fuera plastilina.

Todos los suministros “al descubierto”. Nos acercamos a pegar un vistazo: a ver cómo los habían enterrado…

No me extraña que las palas excavadoras se lleven las canalizaciones eléctricas. Fijaos en la cinta de señalización. Se supone que tiene que estar a 10cm de la superficie y a 30cm como mínimo de los tubos. En este caso está totalmente pegada a los tubos de urbanización. Si algún día hubiera que abrir el terreno con una pala excavadora, cuando la pala metiera la cuchara, ya sería demasiado tarde: a esa distancia del peligro no señaliza nada.

1. Rafael Gomis verdú
14/12/2009 12:42 am

¡SIEMPRE CON LA ESCOPETA CARGADA!

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