Imaginemos la siguiente situación: vivienda aislada sin posibilidad de suministro eléctrico por parte de la compañía. Deciden la instalación de dos generadores: uno “grande” que abastecerá el suministro eléctrico durante el día u horas de consumo elevado y uno pequeño, que suministrará durante la noche o en horas valle de consumo reducido. Una buena idea (aunque existen otras mejores) para reducir el consumo de combustible, alargar la vida útil de los generadores, mantenimientos, disponer de un segundo generador por si falla el otro, etc.

En la parte eléctrica, imaginamos un cuadro de conmutación con enclavamiento eléctrico y mecánico, que nos permita el suministro a través de uno u otro generador, evitando una fatídica conexión simultánea…

Pseudo conmutación magnetotérmica

Pseudo conmutación magnetotérmica...

Sobran las palabras. Que el cliente no quiera pagar lo que vale un cuadro de conmutación, no es excusa para que se instale algo así.

Por cierto, a nosotros nos llamaron porque querían presupuesto de un generador pequeño. Según el chico que nos atendió, el alternador del anterior grupo electrógeno se había quemado. Le explicamos que era muy probable que el problema era que hubieran estado en algún momento los dos magnetotérmicos cerrados con uno de los generadores en marcha, pero nos juró y perjuró que era imposible. Que el electricista les había explicado muy bien que primero había que bajar uno, y luego subir el otro. Que “nunca los dos arriba”.

Como decía Murphy: si algo puede salir mal: saldrá.

Saludos!

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